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2018-04-12

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El Foro de Comunicación para la Integración (FCINA) convocó reflexiones sobre la democratización de la comunicación es un pendiente social ineludible. Este suplemento aborda diferentes perspectivas sobre la construcción de alternativas a la enorme concentración mediática existente en América Latina y el Caribe.

La comunicación como estrategia política ha sido un proceso profundo de aprendizaje y re-aprender para apropiarnos y generar colectivamente acciones que contengan una visión común.

Los vientos adversos para los derechos de la comunicación, en el actual escenario político en América Latina, traen nuevos y complejos desafíos al movimiento por la democratización de la comunicación, que le exigen afinar respuestas y renovar estrategias. Pero también se presentan nuevas oportunidades.

Acomodada en afanes comerciales, la libertad de expresión suele ser deformada en su naturaleza para mal amparar la concentración de la propiedad de los medios y la libertad de empresa. Este fenómeno es uno de los factores que enfrenta la Ley Orgánica de Comunicación del Ecuador (LOC), junto con los riesgos de aligeramiento de los sentidos de la comunicación, así como la tradicional reducción de las ciudadanías a masas por la dictadura del rating.

La palabra también es un territorio en disputa. La palabra nos dice, nos dibuja, nos enuncia. La palabra, el derecho a decirla, a expresarla constituye una de las construcciones políticas y educativas que se evidencian en nuestras cotidianidades con mayores riesgos en los últimos tiempos.

“Ocupar, resistir, producir” es una consigna que popularizó el movimiento de empresas recuperadas. Señala tres momentos que debe atravesar toda fábrica autogestionada por sus trabajadores y trabajadoras hasta lograr la estabilidad que le permita sostener la fuente laboral, con una lógica sin patrón y dentro de un mercado altamente competitivo. Los medios de comunicación alternativos, populares y comunitarios siguen una lógica parecida.

A nadie escapa que los monopolios mediáticos son sicarios de la desigualdad y de un modo de vida depredador y consumista al servicio de las minorías. No hay dudas que la propaganda de estos medios está logrando tergiversar los escenarios, apropiándose de significados como libertad o derechos humanos, precisamente para recortarlos, actuando en contra del bienestar social…

 

La modalidad colaborativa elegida para su confección entre el portal NODAL, la agencia Pressenza y el Foro de Comunicación para la Integración de NuestrAmérica no es fortuita y constituye buena parte de la respuesta.

Fuente: NODAL