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El ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva dejó el Sindicato de Metalúrgicos de ABC con destino a Curitiba alrededor de las 19h del sábado 7 de abril. Lula participó, durante la mañana, en un acto ecuménico en homenaje al cumpleaños de la primera dama Marisa Leticia, fallecida hace un año, y en seguida hizo un discurso emocionado ante la militancia en el que reafirmó que se presentaría en la Policía Federal en cumplimiento de la orden de detención emitida por el juez de primera instancia Sergio Moro.

«No sirve que ellos crean que van a conseguir que pare, no pararé porque ya no soy más un ser humano, soy una idea, una idea mezclada con las ideas de ustedes. Y tengo certeza de que compañeros como los Sin Tierra, el MTST, los compañeros de la CUT y del movimiento sindical lo saben. Y esta es una prueba, esta es una prueba. Yo voy a cumplir la orden y ustedes van a tener que transformarse, cada uno de ustedes. Ustedes ya no se van a llamar Panchito, Pepito, Juanito, Albertito… Todos ustedes, de aquí en adelante, van a ser Lula y van a andar por este país haciendo lo que tienen que hacer y eso ¡todos los días! ¡Todos los días!», dijo Lula.

A pesar de las palabras de Lula, entre las 13h, horario en que acabó el discurso, y las 19h, cuando el ex presidente finalmente dejó el sindicato, miles de personas se concentraron alrededor del edificio para impedir la salida de los autos que llevarían a Lula al aeropuerto de Congonhas. La gente arrancó los portones del estacionamiento y Lula, que intentó salir por primera vez alrededor de las 15h, tuvo que volver a entrar al sindicato.

La presidenta nacional del PT, Gleisi Hoffmann, el ex alcalde de São Bernardo, Luiz Marinho, el dirigente nacional del MST João Paulo Rodrigues y el diputado federal Paulo Teixeira intentaron convencer a las personas que liberen las salidas del sindicato, sin éxito. Bajo amenazas de intervención de la Tropa de Choque de la Policía Militar, anunciada por el Secretario de Seguridad Pública de São Paulo a una radio, Lula decidió dejar el edificio a pie y caminar a través de la multitud para alcanzar el convoy de la PF.

Lula continua hacia la superintendencia de la Policía Federal en Lapa, zona oeste de São Paulo, y luego hacia el aeropuerto de Congonhas, desde donde va a Curitiba. En la capital paranaense, miles de personas ya se reúnen del lado de fuera de la Superintendencia de la PF, donde un campamento del MST alberga militantes de diversos movimientos sociales en vigilia permanente por la libertad del ex presidente.

Policía reprime violentamente acto en defensa de Lula en la ciudad de Curitiba

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Cuando el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva llegaba a la Superintendencia de la Policía Federal en la ciudad de Curitiba, alrededor de las 22h30 de este sábado, 7 de abril, la Policía Militar inició una represión violenta contra la vigilia pacífica organizada por seguidores de Lula en el local. En conferencia de prensa realizada después de la acción, el comandante del batallón de la policía de Paraná confirmó que los primeros disparos contra los manifestantes partieron de agentes de la Policía Federal (PF).

Tras el primer ataque por parte de la Policía Federal, fueron lanzadas bombas lacrimógenas contra el acto público que ocurría desde el sábado por la mañana y reunía a representantes de cuatro denominaciones religiosas, artistas, familias, profesores y estudiantes, además de militantes de los movimientos populares que integran el Frente Pueblo Sin Miedo y el Frente Brasil Popular.

El teniente-coronel de la policía de Paraná también confirmó que no hubo intento de invasión del edificio por parte de los manifestantes, como habían declarado los agentes de la policía federal para justificar la represión.

Y el Cuerpo de Bomberos informó a las 22h30 del sábado que ocho personas resultaron heridas y recibían atención en el local, entre ellas, cuatro niños. La ofensiva de los policiales sólo disminuyó después que se formó una hilera de mujeres para impedir que siguieran avanzando contra los manifestantes.

“Éramos un grupo de profesores, estábamos con los estudiantes, nos manifestando pacíficamente”, afirmó a los periodistas de Brasil de Fato la profesora Andreia Gimenez, que resultó herida tras un disparo de bala de goma. “Esto es para mostrar el golpe que estamos viviendo. ¿Hay ejemplo mejor?”, se lamentó.

Mientras los seguidores de Lula era atacados por las fuerzas de seguridad, un acto contra Lula ocurría a pocos metros de distancia, sin ningún tipo de interferencia. En el momento del aterrizaje del helicóptero en el que viajaba Lula, los manifestantes anti Lula arrojaron fuegos artificiales en la dirección de la aeronave, pero la policía no intervino.

El presidente del Partido de los Trabajadores de Paraná, Doctor Rosinha, afirmó que los primeros disparos partieron de los agentes de la Policía Federal mientras los líderes de la manifestación en defensa de Lula negociaban con los agentes las condiciones para seguir con la vigilia. Pocos minutos antes de la ofensiva policial, la justicia de Paraná había expedido una medida cautelar para restringir aglomeraciones de personas alrededor de la sede de la policía federal.

Luiza Mançano de la Agencia Brasil de Fato preparó para ALER Contacto Sur una crónica sobre estos acontecimientos que compartimos a continuación 

Fuente: Brasil de Fato.