Por: Judith Gerbaldo – Responsable de Formación – FARCO, Integrante Equipo ELFO- ALER
La democracia argentina ha alumbrado una nueva ley de medios, momento histórico para el país porque la ley SCA significa un antes y un después en el escenario de medios, en paralelo ubica a la ciudadanía y los actores de la comunicación frente a desafíos de diverso orden. Tiempo de debates en los que se ha puesto en cuestión la credibilidad de los grandes medios, más preocupados en defender corporativamente sus intereses mediante una férrea campaña opositora, antes que reconocer en su justa medida el movimiento social que prohijó esta ley. En esa línea, los medios privados profesionales junto a aquellos sectores que se opusieron a su tratamiento, perdieron la oportunidad histórica de agregar calidad, diversidad y multiplicidad a la democracia. Porque el enorme poder simbólico de la normativa puso en escena pública la posibilidad de enfrentar la naturalización que nos hizo creer que el mundo de la comunicación y de la información se correspondía con la única forma viable en la época del capitalismo especulativo-financiero: el mercado y sus leyes, el mercado y sus beneficios.


